Egipto pide a Alemania busto de Nefertiti.
Alemania no ha querido ni oír hablar del asunto y se ha negado siempre a devolver la pieza amparándose en que nunca ha sido reclamada de forma oficial.
Las autoridades egipcias han pedido hoy oficialmente a Alemania que devuelva el busto de la reina Nefertiti, que se encuentra en el Neues Museum de Berlín. El hermoso rostro de la legendaria soberana que reino junto al faraón Akenatón, en el siglo XIV aC, ha sido la obsesión del doctor Zahi Hawass, secretario general del Consejo Superior de Antigüedades, que ha abanderado una cruzada para traerla de vuelta a casa.
Hace un año el Museo Egipcio de Berlín negó que estuviera negociando con las autoridades egipcias el posible retorno del busto. Alemania no ha querido ni oír hablar del asunto y se ha negado siempre a devolver la pieza amparándose en que nunca ha sido reclamada de forma oficial. Ahora, tras cuatro años de investigación de un equipo jurídico en el que también han participado egiptólogos, Zahi Hawass ha logrado al fin que el primer ministro egipcio Ahmed Nazif y el ministro de cultura, Faruk Hosni, rubriquen una carta que ha sido enviada al presidente de la Fundación del Patrimonio Cultural Prusiano en Berlín, Hermann Parzinger, con copia al Ministerio de Asuntos Exteriores egipcio que deberá remitirla a las embajadas de Egipto en Alemania y de Alemania en El Cairo.
Comienza así un nuevo capítulo de una historia, la de la pieza de caliza y yeso, exquisitamente policromada, que como la de la propia Nefertiti ha generado una leyenda que se prolonga en el tiempo. La esposa de Akenatón protagonizó una de las épocas más asombrosas del país de los faraones. Durante el período de Amarna se impulsaron reformas radicales en la sociedad egipcia, y se convirtió al dios Atón en la única deidad del culto oficial del Estado y Nefertiti participó en ellas junto a su marido. Con ella, la figura de la Gran Esposa Real tomó más relevancia que en ningún otro momento, como lo demuestra el hecho de que haya registros con los nombres de Akenatón y Nefertiti en cartuchos reales, algo inusual en otros reinados. 3.500 años después de su reinado, la misteriosa sonrisa que ha hecho que se la considere la Mona Lisa de Amarna, aún parece ocultar grandes secretos. Como el del modo en que salió de Egipto.